lunes, 18 de febrero de 2008

Cuida de tus ojos

Una de las desventajas en el uso de la TIC en educación que hemos estado viendo estos días en clase es el cansancio visual y otros problemas físicos.
Debe ser nuestra labor como docentes educar de forma efectiva con las TIC y por ello también debe ser necesaria la recomendación de un sano uso del ordenador para prevenir posibles molestias en los ojos y otro tipo de problemas físicos como dolores de muñeca, de cabeza, cervicales o lumbares.

Ahora me voy centrar principalmente en las molestias en los ojos que derivan en muchas ocasiones en dolores de cabeza, vértigo, visión borrosa o cansancio físico generalizado.

Los síntomas más comunes son:

sensación de tensión en los ojos
cansancio visual y molestias ante la luz
dolor ocular, con sensación de arenilla
ojo seco
irritación ocular y sensación de quemazón
ojos rojos
párpados pesados
lagrimeo

CONSEJOS

Es mejor mirar a la pantalla desde arriba que desde abajo.


No es aconsejable estar muy lejos de la pantalla. Lo aconsejable es más o menos medio metro.

Los materiales con los que se trabaja, tienen que estar cerca del monitor, para evitar movimientos constantes de la cabeza y cambios constantes de enfoque visual.

Evita reflejos en el monitor, ya sea de la luz de la ventana, luz directa o de cualquier otro objeto que pueda molestar. Si entra mucha luz por la ventana, baja la persiana o utiliza una cortina. Tienes que mantener la pantalla siempre limpia de cualquier tipo de molestia.

Si vas a estar mucho tiempo al día durante muchos días delante de un monitor, no tengas reparos en comprar un monitor de calidad, el mayor número de hz posible, y utilizar la resolución más alta posible.

Trata de fijar la mirada en un objeto distante al monitor con frecuencia. Es un pequeño ejercicio que ayudará a no acostumbrar la vista a una determinada distancia constante.

Uno de los principales enemigos de los ojos es la sequedad de los ambientes de trabajo. El aire acondicionado y la calefacción provocan sequedad en el ojo y esto provoca problemas en la visión. No pongas muy alta la calefacción, airea de forma natural el ambiente y si es necesario utiliza humidificadores.

Procura parpadear con frecuencia, para que los ojos estén bien hidratados.

Cada hora, mantener los ojos cerrados unos minutos.

Utiliza colirios o lágrimas artificiales, para que el ojo no se dañe.

Cambia de ambiente con cierta frecuencia, dando un paseo que descanse la vista y proporcione alguna dosis natural de humedad al ojo.

Si se emplean lentes de contacto, tienes que extremar la prevención del problema de sequedad.


GIMNASIA OCULAR

Un oftalmólogo neoyorkino llamado William H. Bates creó un método basado en una serie de ejercicios que permiten mejorar la visión de manera sencilla y saludable.

Para relajar los ojos tenemos primero que sentarnos cómodamente. Cerramos los ojos y los cubrimos con las manos sin hacer presión pero intentando que no entre luz a nuestros ojos. Trataremos de imaginar que la oscuridad se vuelve cada vez más negra y pensando en algo que nos agrade. Haciendo esto durante al menos cinco minutos dos veces al día se consigue mejorar la vista y relajar los ojos.


Para relajar los vasos sanguíneos y nervios, que interconectan el cerebro, los ojos y distintas partes del cuerpo, se pueden efectuar dos ejercicios: rotar la cabeza en círculo, manteniendo quieto el cuerpo, 12 veces; o dejar caer la cabeza lo más posible sobre el pecho, manteniendo el cuello relajado, después elevarla y dejarla caer sobre los hombros y la espalda, repitiendo el movimiento 12 veces. Ambos ejercicios pueden hacerse por la mañana y la noche.


La luz solar es importante para los ojos, siempre que se emplee con moderación, ya que requieren unas siete u ocho horas diarias de oscuridad, pero trabajan mejor cuando alternan entre una buena oscuridad y una luz brillante. Hay que dar a los ojos un baño de luz solar de cinco minutos siempre que se pueda, manteniendo los ojos cerrados y dejando que el sol caiga sobre los párpados, girando la cabeza a ambos lados para que los rayos solares penetren en todas las partes del ojo.

Para estimular el músculo ciliar, que interviene en la focalización actuando sobre el cristalino, hay que mirar un objeto lejano y enfocarlo cada pocos minutos, o mantener el pulgar a unos 15 centímetros de los ojos, enfocando la uña, mirando después a lo lejos y volviendo a enfocar la uña.