No hace falta que entremos a discutir sobre la poca calidad de los dibujos animados que aparecen en televisión. Esta baja calidad no solo se limita a la técnica y estética sino también es alarmantemente baja la calidad de los contenidos ya que fomentan los estereotipos de todo tipo tanto sexista como étnicos y no aportan valores como el respeto y la solidaridad. Además se tiende a entender que todo lo animado es para un público infantil y nos encontramos con ciertas aberraciones como poner en horario infantil animaciones para adultos.
En una entrevista a Guillermo García, uno de los creadores de Pocoyó, le preguntaron que características deberían tener los dibujos dirigidos a un público infantil y contestó: "Han de ser sencillos y directos. Los niños de esa edad mantienen la atención durante muy poco tiempo, por lo que hay que eliminar lo secundario y darle mucha importancia al lenguaje visual, que se entiende sin palabras." A la pregunta "¿Qué papel juega el humor en las historias?", Guillermo dijo: "Es un humor parecido al del cine mudo de Charles Chaplin, que es sencillo y universal, limpio y gestual, que no subestima a los niños." Otra pregunta interesante fue: "¿En qué crees que pueden influir los dibujos animados en la educación de los niños?", a lo que contesto: "¡En mucho! Eso lo tenemos muy en cuenta, y hacemos lo contrario de lo que suelen hacer el resto de dibujos animados. En vez de impedir que los personajes hagan cosas malas, dejamos que Pocoyó lo haga y vea las consecuencias de sus actos. Por ejemplo, si es egoísta y no deja la pelota a otros niños, Pocoyó verá que se quedará solo. De ahí los niños sacarán sus conclusiones."
En la red podemos encontra estupendos espacios dedicados a series de dibujos animados de la tele que destacan por su calidad y por sus valores:
POCOYÓ
En una entrevista a Guillermo García, uno de los creadores de Pocoyó, le preguntaron que características deberían tener los dibujos dirigidos a un público infantil y contestó: "Han de ser sencillos y directos. Los niños de esa edad mantienen la atención durante muy poco tiempo, por lo que hay que eliminar lo secundario y darle mucha importancia al lenguaje visual, que se entiende sin palabras." A la pregunta "¿Qué papel juega el humor en las historias?", Guillermo dijo: "Es un humor parecido al del cine mudo de Charles Chaplin, que es sencillo y universal, limpio y gestual, que no subestima a los niños." Otra pregunta interesante fue: "¿En qué crees que pueden influir los dibujos animados en la educación de los niños?", a lo que contesto: "¡En mucho! Eso lo tenemos muy en cuenta, y hacemos lo contrario de lo que suelen hacer el resto de dibujos animados. En vez de impedir que los personajes hagan cosas malas, dejamos que Pocoyó lo haga y vea las consecuencias de sus actos. Por ejemplo, si es egoísta y no deja la pelota a otros niños, Pocoyó verá que se quedará solo. De ahí los niños sacarán sus conclusiones."
En la red podemos encontra estupendos espacios dedicados a series de dibujos animados de la tele que destacan por su calidad y por sus valores:
POCOYÓ